“Si Opus Sit” -si fuera necesario- es una pieza en neón de Avelino Sala que, con un luminoso SOS, nos exhorta desde las alturas de la ciudad. Instalado sobre la antigua muralla de Palma y con el museo de arte contemporáneo Es Baluard a sus pies, “SOS” (2013), es una obra que se constituye en toda una evidencia, en una realidad, en un aviso inmediato: estamos en situación de emergencia, activémonos. Cuando el sistema se desmorona a algunos artistas no les queda más remedio que denunciar lo que ocurre para tratar de conseguir que la sociedad se mueva, no tienen muchas más opciones que apostar por el propio compromiso, por emitir señales de alerta, por derribar fronteras, levantar barricadas y plantear nuevas vías. La etimología de la palabra crisis nos remite a un momento de cambio, a un punto de inflexión, a un espacio temporal donde se multiplican los problemas pero también las oportunidades. Estamos sumidos en la transformación más grande que recordamos de los paradigmas de la sociedad, de la economía, de la cultura y del arte, un cambio que ha llegado a base de palos y de una creatividad estimulada por la dureza de los golpes, una emergencia que no sabemos cómo se resolverá, un punto de inflexión sin apenas visibilidad que nos genera tantas expectativas como miedos. Ahora es el momento. La emergencia es una situación de peligro pero también es el acto de sobresalir por encima de un nivel. Nuestra situación actual está tan cerca de las ruinas de un imperio que quebró, de los restos banales de los templos del espectáculo que eran -y son- nuestros centros de arte contemporáneo, como de la luz incierta al final del túnel.
S.O.S.
2013