Este proyecto de Sala está vinculado a la presencia de la espectacularidad en la sociedad actual del bienestar. Para ello se sirve de una imagen que representa un juego nocturnal donde un grupo de personas juega con un balón inflamado. Un grado ardiente donde el fuego se convierte en una manera de escapar de lo accesorio, sabiendo que es un juego peligroso porque se han de cumplir ciertas reglas propias de la actividad del artista.

Una proyección de la necesidad de investigar día a día qué se propone el artista en su vida. Esta asociación de la vida y el arte corresponde a vislumbrar el juego y el fuego, es la aproximación a las figuras que golpean un balón que arde, una metáfora del espacio y el tiempo haciéndose presentes, paradójicamente, al irse consumiendo. ¿Qué otra cosa señala ese fuego cuando lo que queda es el humo? ¿En qué deviene juego?

Ante todo, como riesgo. Sala apuesta por no considerar el fuego como entretenimiento ni como azar.

Extracto de texto publicado en Sublime.
José Luis Corazón Ardura

FUEGO CAMINA CONMIGO
2006