El diálogo con la historia desde una perspectiva empeñada en otorgar a la simbología totalitaria nuevos significados mediante la intervención, la fotografía o la idea de “objeto” encontrado.

Ese es el fondo de la intervención que Avelino Sala inaugura en la fachada del teatro de la Laboral, el proyecto “El enemigo está dentro, disparad sobre nosotros”. Con tres intervenciones específicas, una en el águila, otra encima del balcón y una tercera en la propia entrada del teatro, donde se proyectará un vídeo, Avelino Sala proporciona una nueva perspectiva de la historia.

Todo este proceso rescata imágenes que en cierta medida o pasan desapercibidas o generan repulsa o polémica. El águila imperial es uno de esos símbolos, absorbido por nuestras ciudades, vestigios de una memoria pasada que se ha reconducido hacia nuevos significados, o que sencillamente, sigue ahí. Ciudades como Oporto, Madrid, Gijón y muchas otras mantienen símbolos vigilantes, que acaso ejerzan de silenciosos guardianes de nuestro tiempo, y nos observan en silencio.

Avelino Sala ha planteado una intervención pública en la que, por medio de suplementos textuales, plantea la posibilidad de un arte de la memoria. Su neón con la frase “el enemigo está dentro, disparad sobre nosotros”, es como esos epigramas que se ofrecen ante quienes se detienen frente a una tumba. La escritura funciona aquí como un “arma poética”: se trata de saber manipular el material visual y narrativo como un montaje de citas que hace referencia a la historia real.

Con su intervención en la Laboral quiere reinventar un arte de la memoria que no es ni conmemoración ni sometimiento a los discursos oficiales. Se trata de construir una memoria (histórica), pero sobre todo de dejar abierto el cauce para la narración desde el presente de lo que dice una frase tan desconcertante como ésa. No se pretende realizar una arqueología o fijar los documentos del pasado, sino al contrario, confrontar lo que ha sido con la actualidad.
EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO,
DISPARAD SOBRE NOSOTROS
2008