20N
2011
Como sucede en general con las acciones de Praxis, Avelino Sala parte de una sala vacía en la que, a la vista del público, va a desarrollar un trabajo, un “ejercicio de evolución continua”, que dará por definitivamente concluido el 23 de noviembre. La primera acción del artista es la de escribir. Sala escribe/pinta en el suelo de la galería, con grandes caracteres clásicos de máquina de escribir antigua, un discurso inventado en el que intercala aleatoriamente frases de discursos reales de Francisco Franco y Benito Mussolini, las dos figuras mas relevantes del fascismo europeo.

Descontextualizado geográfica y temporalmente, el nuevo mensaje pone de manifiesto la vacuidad de la retórica de los discursos totalitarios. Éste es precisamente un terreno en el que Avelino Sala ha trabajado intensamente en el último año, en el que ha residido en Italia becado por la Real Academia Española de Roma, en cuya sede siguen existiendo elementos de la simbología franquista. Las últimas obras de Sala aluden de manera palpable  al totalitarismo, al las reminiscencias del pasado fascista de Roma, y a los evidentes paralelismos entre las dictaduras.

Texto difuminado

Terminada la escritura, una segunda acción escapa a la mano del autor: el discurso así escrito habrá de sufrir tanto el paso de los visitantes de ARTIUM como las tareas de limpieza propias del espacio expositivo. El texto irá progresivamente difuminándose por efecto de las pisadas y los lavados, una acción simbólica para poner de manifiesto la idea de concluir con el pasado sin olvidar lo ocurrido.

¡Detente! se completa con una instalación de vídeo que presenta dos pantallas enfrentadas en la que una misma cantante interpreta a capela dos himnos fascistas, Cara al sol y La facceta nera. La interpretación es más de carácter lírico, al modo de los lieder clásicos, que militar. La cantante se canta a sí misma y los audios de se entremezclan, con lo que Avelino Sala pretende subrayar lo absurdo y lo endogámico de los totalitarismos, lo parecidos que son unos a otros y lo relativamente sencillo que puede resultar la propaganda y la manipulación de las personas con una interpretación emocional y unas letras sencillas.